|
Catholicism | Karate | Family | Gallery | Contact |  About |  Search |
Mis hermanos y hermanas en Cristo, esta parabola que acabamos de oir del hijo prodigo esta algo gastada. La hemos oido tantas y tantas veces y tan a menudo que corremos el riesgo de dejarla que se convierta en algo de poca importancia para nosotros. Pero es la parabola mas conmovedora de todas. Las expericencias y las vidas de los dos hijos sirven para revelar el corazon del Padre, y esta parabola es simplemente asombrosa.
Al primer hijo el padre concede lo que pide y le da su porcion de la
herencia. Para nosotros nuestra porcion de nuestra herencia es nuestra
libertad, nuestras mentes, nuestros corazones, nuestra voluntad, las gracias
y las bendiciones que solo Dios puede darnos. Esta es la herencia del Padre,
y el hijo la malgasta completamente y termina en grandes problemas, su
terrible hambre finalmente le hace recapacitar.
Todo este tiempo, el Padre con el mayor amor espera el retorno de su
hijo. La compasion del Padre es en verdad maravillosa; su ansiosa espera
por su hijo, la calurosa bienvenida, la restauracion del hijo como tal
en vez de esclavo, y la esplendorosa fiesta en agradecimiento.
Este hijo, el hijo menor, un dia deja al padre, vestido en hermosas tunicas, con grandes esperanzas, mucho dinero y con todo a sus pies. El es joven y esta dejando a su padre, y el piensa que esta caminando hacia la libertad. Con el padre fuera de su camino el ancho mundo le extiende promesas sin fin, promesas de felicidad, de aventura y de completa realizacion de sus suenos. Servir al padre parece una tediosa esclavitud comparado con las brillosas promesas que el mundo y todas sus grandezas le abren.
El regresa meses o anos mas tarde, despues de haber malgastado todas
las gracias que recibio de su padre. El esta literalmente muriendose de
hambre, el es un esqueleto andante, vestido en harapos y no solo sucio
pero inmundo por estar viviendo con los cerdos. El regresa al padre completamente
golpeado por el mundo, y muchos de nosotros conocemos esta experiencia.
El penso que el mundo le daria libertad, en cambio se vio reducido
a esclavitud. Dejando al padre el ha comprado su propia esclavitud, y ha
pagado un alto precio por ello.
Pero que hay del hijo mayor? El hijo mayor nunca se aleja del lado del
padre, el se queda atras, lealmente en la granja. Asi que el es el mejor
de los dos hijos, no? No. Tiene el mas amor por el padre que su hermano
menor? No. El amargamente sumariza su vida con el padre diciendo: "Por
anos padre, me he esclavizado por ti, y tu me has dado casi nada." No suena
mucho a amor a mi parecer. Por que es que se queda? Por que se queda?
Si se espera lo suficiente finalmente llegara el tiempo en que su padre
"estire la pata" y el recibira su herencia. Asi que solamente tiene que
sobrevivirle al padre, y de ahi el obtendra lo que quiere. El sirve a su
padre con resentimiento y amargura.
Como trata el padre a este hijo? Ni siquiera con este hijo el padre
tiene palabras duras. Este hijo se queda afuera en la oscuridad mientras
que la gran fiesta continua dentro. El se amarga y no quiere entrar, el
padre viene fuera y pacientemente le explica la verdad.
Todos quienes permanecen con el Padre ya poseen su herencia, desde ahora
poseen todo en comun con el Padre. "Mi hijo", el dice, "Tu estas
conmigo siempre, y todo lo que tengo es tuyo."
Aunque el no abandona la casa del padre el nunca amo al padre. El ve
su vida con el padre como una de esclavitud, y asi, el nunca llega a conocer
el corazon del padre. Y esto es el centro de la vida Catolica, el conocer
el corazon de nuestro Padre Celestial.
Pero cual es el objeto de estos dos hijos? A traves de ellos nuestro Senor Jesus nos muestra lo mas profundo del corazon de nuestro Padre Celestial. El amor del Padre por nosotros es apasionado, presto, alerta, no puede ser disminuido por nuestros pecados y fracasos. Dios nos ama tan intensamente que incluso desde ahora el nos da nuestra herencia. No esperamos hasta el final, nosotros recibimos nuestra herencia ahora, y esto hace nuestra vida una alegria. El nos proteje y hace Su voluntad en nosotros incluso cuando no nos damos cuenta, capturados por el brillo de nuestro mundo. Como podemos dudar Su amor por nosotros? Como podemos dudar que incluso en el medio de nuestro mas profundo y oscuro pecado nuestro Padre nos espera atentamente en el camino, para restaurar sobre nosotros la tunica de la dignidad de ser Sus hijos cuando finalmente nos enfermamos de nuestro propio pecado y nos volvemos hacia nuestro Padre en los cielos.
Porque nuestro Padre nos ama con tanta pasion, El te ama a ti
y me ama a mi con este tipo de pasion solicita.
No hay mal tan profundo donde la gracia de Dios no sea mas profunda
aun. No hay mal, escuchenme bien, no hay mal o pecado del cual Dios no
pueda extraer grandes beneficios si simplemente corremos de vuelta a nuestro
Padre. Y nosotros sabemos que esto es verdad.
Si corremos a nuestro Padre todo estara bien. Nosotros sabemos que
esto es verdad porque cuando nosotros eramos pequenos, muy pequenos ninos,
sabiamos que nuestros padres podian arreglar cualquier cosa, siempre y
cuando corriesemos a ellos con lagrimas en los ojos todo estaria bien,
y ellos podian arreglar lo que fuese, no importa que.
Nuestro Padre en el cielo nos abraza y hace desaparecer la amargura,
la suciedad y el dolor, que son tanto parte de este mundo, cuando finalmente
corremos hacia El.
El problema no esta en que Dios no nos ama lo suficiente, el problema es que nosotros no lo amamos a El los suficiente; u obedecemos lo suficiente, o confiamos en El lo suficiente, o corremos hacia Sus brazos donde todo estaria bien. Si asi fuese, ah, como podriamos entonces decir: "He pecado contra el cielo y contra Vos mi Padre, y no merezco ser llamado Vuestro hijo", y entonces nuestro Padre verdaderamente nos abrazaria, y que alegria habria en este abrazo.
Santos como San Pablo y San Agustin pecaron intensamente y por la mayor parte de sus vidas, pero con incluso una mayor pasion e intensidad, gracias a Dios, ellos regresaron al Padre, y esa es su salvacion. Por el resto de sus vidas ellos amaron al Padre quien les habia perdonado y regresado su dignidad de hijos de Dios; y le amaron con un amor ardiente, firmemente convencidos que El les habia restaurado la herencia que ellos tan tontamente habian despilfarrado. Y que asi sea con nosotros.
Y que hay con el hijo mayor? Y con el hijo mayor termino.
Dios nos libre de ser como el, Dios nos libre de ser Catolicos como
el. Este es un gran peligro para nosotros que hemos sido Catolicos nuestra
vida entera. En cierto modo uno de los mas grandes peligros es ser como
el hijo mayor. El hijo mayor sirvio a su padre, el nunca se aparto de su
lado, pero el nunca lo amo; el ve su vida como una de trabajo desagradable
y esclavizante. El se esclaviza por un padre que el no ama, pero de quien
el espera un dia, al final, recibir su herencia. El se queda ahi por ahora,
temeroso de ser desobediente a su padre porque el ve la herencia en el
futuro, algun dia, en algun lugar. El pobre hijo no se da cuenta que el
ya ha recibido su herencia. El esta con el padre desde ahora, a su lado,
el disfruta el amor del padre, el padre le ha dado todo lo que le pertenece.
Simplemente estar con el Padre, que mayor gracia o alegria podria haber?
Si tan solo el Le amara... Dios nos libre de vivir la vida Catolica de
esta manera.
A la luz del brillo del mundo es facil que las cosas del Padre nos parezcan
en contraste aburridas y esclavizantes. Puede que no amemos a Dios en gran
medida, pero basicamente obedecemos sus mandatos, vivimos una vida moral,
mantenemos nuestros compromisos temerosos de perder nuestra herencia si
no lo hacemos; y es por esto que vemos nuestros matrimonios, nuestros hijos,
nuestras familias y nuestros trabajos como aburridas y pesadas cargas que
deben ser soportadas, y esperar hasta que lleguemos a los sesenta y cinco
anos de edad para poder retirarnos y de alguna manera pensar que nos vamos
a librar de toda responsabilidad, y pensamos que tenemos que mantenernos
asi hasta la hora de nuestra muerte, porque solo entonces ganaremos la
herencia del cielo. Y nuestro Padre nos dice: "Yo os doy a Mi mismo incluso
desde ahora, y la herencia que ya teneis simplemente crecera y se incrementara,
infinitamente se incrementara en la recompensa del cielo; pero Yo os he
dado ya vuestra herencia."
Pero porque no vemos el amor del Padre por nosotros vemos nuestros
matrimonios, nuestros hijos y trabajos como aburridas, pesadas cargas que
tenemos que aguantar; y en esta vida nos sentimos atrapados. Que
manera tan triste de vivir nuestras vidas, no verdadera alegria, no verdadera
conviccion, no verdadera pasion en nuestro servicio pero un sentimiento
de estar atrapado, y nuestras vidas se sumarizan en los quejidos del hijo
mayor: "Por anos me he esclavizado por Vos, y yo he recibido casi nada."
Que Dios reemplace la amargura de esclavitud con la alegria de ser
hijos de Dios. La vida Catolica no es una de duros deberes, pero
una de amor apasionado que puede cambiar todo en alegria.
Mientras vamos a confesarnos durante esta temporada de Cuaresma pidamos
del Buen y Amoroso Dios que nos muestre que somos Sus hijos e hijas verdaderamente
amados por El. Hemos ya heredado un tesoro que crecera mas robustamente
en el cielo; somos Sus hijos e hijas, no Sus esclavos. Vivamos entonces
de esta manera.
|